miércoles, 28 de abril de 2010

Igualdad de Oportunidades, Calidad de la Educación e inglés avanzado para todos: Una posible solución

El Estado debe de una vez por todas tomar cartas en el asunto y olvidar, por lo menos en temas tan importantes como este, cálculos electorales de corto plazo. ¿A qué me refiero? Para desarrollar una verdadera revolución en nuestro sistema de enseñanza escolar se necesitan muchos años, me parece que a lo menos unas dos décadas. Y eso lo sabe nuestra clase política, pero como no busca el voto de la gente de 20 años más, plantea soluciones de todo tipo, pero siempre de corto plazo. Concretamente qué proceso proponemos:
• El Estado debe planificar y aplicar un programa de largo plazo en la materia. Comparando las experiencias de la Reforma Procesal Penal y el Transantiago, parece prudente una implementación progresiva, entendida como el momento de detectar falencias y mejorarlas, pero con plazos bien establecidos y metas ambiciosas. También se considera prudente investigar realidades similares en otros países.
• Un posible punto de partida para los alumnos es la educación preescolar ¿qué pasaría si nuestros niños en las salas cunas, en los jardines infantiles, en la educación prebásica se vieran enfrentados a entender y hacerse entender sólo en inglés? ¿no sería lo mismo que un niño hijo de inmigrantes que en su hogar se comunica en un idioma, pero sale de su casa y se comunica en otro?
• Un posible punto de partida para los profesores es que mientras quienes posean las competencias necesarias, más los docentes extranjeros que requiera la situación, comienzan con la implementación de las primeras etapas del plan gradual propuesto, el resto de los docentes se capaciten, es decir, que logren un dominio avanzado del inglés. Esto último por fases, por ejemplo, en primer lugar enseñar el idioma a los docentes de enseñanza preescolar, pensando en que en un plazo de dos o tres años estarán desempeñando sus funciones profesionales en inglés.
• Así, en forma escalonada y una vez alcanzada la cobertura universal en la enseñanza de la lengua, terminar el proceso con la primera generación completa de chilenos bilingües egresados de la educación escolar.
Si nos proponemos esto como un objetivo real y alcanzable, en el largo plazo ganaremos todos y desde muchos puntos de vista. Tendremos ciudadanos mejor informados y más conscientes de los diferentes aspectos de la realidad que los rodea. Tendremos chilenos de verdad insertos en un mundo global, con mayores posibilidades de tomar y utilizar los elementos que juzguen convenientes del saber humano. Tendremos chilenos con acceso a más y mejores trabajos, más cercanos a sus intereses y mejor remunerados.

Igualdad de Oportunidades, Calidad de la Educación e inglés avanzado para todos: El problema

Creo que estamos de acuerdo en el concepto de Igualdad de Oportunidades. Como sociedad debemos ser capaces de entregar a cada nuevo integrante de ésta las mismas herramientas en el punto de partida. Se debe recordar que no es posible que todos seamos iguales, es más, sería inmoral intentarlo.
La cuestión es que, a pesar de que en nuestro país se ha hecho mucho en los últimos años por mejorar la Educación Escolar con Aporte Fiscal, más allá de aumentar el presupuesto estatal del sector y la cobertura, no hay mejoras significativas en su calidad. En términos generales, esto se traduce en que un joven egresado de un colegio particular versus uno que lo hace de un establecimiento fiscal o particular subvencionado, tiene muchas más posibilidades de acceder a una mejor educación superior y, posteriormente, a un mejor empleo, lo que trae aparejado un mayor ingreso.
Pocos de nosotros manejamos el inglés avanzado, oral y escrito, como una herramienta que nos abra un mayor abanico de posibilidades de desarrollo en nuestras vidas. Es más, la mayoría de nosotros nos hemos visto limitados por no disponer de esta arma: “cómo me comunico, cómo me muevo, cómo conozco a la gente en este lugar en que no se habla mi idioma” o “podría postular al doble de trabajos, quizá a la parte mejor remunerada y más atractiva en términos profesionales, si supiera de verdad inglés”.
Es verdad, quienes no manejamos inglés avanzado debemos esforzarnos más y adquirir más entrado el camino este medio. Pero, ¿es correcto que las nuevas generaciones de chilenos sigan enfrentando este desnivel en el punto de partida? Me parece que una gran mayoría de nosotros estará de acuerdo en la respuesta: no.
Pero ¿qué hacer? En la siguiente publicación exploraremos una posible solución.

martes, 27 de abril de 2010

¿Que aprendemos de un terremoto?



Algunas consideraciones sobre el Terremoto acaecido en Chile el 27 de febrero del 2010: Edificaciones, Obras de Infraestructura y Educación

1. Observando las consecuencias del terremoto en diversas edificaciones y obras de infraestructura:
• Es necesario revisar y seguir elevando las normas antisísmicas que regulan a las construcciones de nuestro país.
• Aumentar y mejorar las medidas de fiscalización aplicadas.
• Un seguro obligatorio (subsidiado por el Estado si es necesario) ante eventos sísmicos para cualquier tipo de construcción, pública o privada, por lo menos en el caso de las edificaciones y obras de infraestructura nuevas.
• Aprovechar de revisar los Planos Reguladores de las comunas afectadas:
o En general, es una buena oportunidad para actualizar, racionalizar y ordenar los Planos Reguladores.
o En el caso específico de las comunas costeras, prohibir la construcción de edificaciones habitacionales en los sectores que comprobadamente se inundan en caso de tsunami. Estas áreas podrían destinarse a costaneras, parques, instalaciones deportivas, oficinas, comercio, entre otras.
2. Es necesario educar a nuestra sociedad acerca de todo lo relacionado con los fenómenos sismológicos, desde por qué se producen, hasta qué hacer en caso de un terremoto, pasando por qué medidas preventivas tomar. Esto debe partir desde la enseñanza escolar y no debe centrarse sólo en un nivel, sino en varios a lo largo de los 12 años que dura el colegio, subiendo la complejidad y profundidad en el tratamiento del tema sucesivamente, a medida que se sube de curso. Algunas nociones básicas al respecto deben impartirse incluso en la educación preescolar y no estaría demás repasar el tema en la educación superior. Por último, existen otras instancias para difundir conocimientos sobre la materia, como en el trabajo y Cajas de Compensación, entre otras.

Terremoto


Algunas consideraciones sobre el Terremoto acaecido en Chile el 27 de febrero del 2010: No es posible

Pese a que el país aún se encuentra en una etapa de subdesarrollo, aunque con intenciones y posibilidades ciertas de alcanzar el desarrollo pronto, no es posible que:
• No tengamos una institucionalidad sismológica de primer nivel mundial. No podemos depender de lo que informe la institucionalidad estadounidense al respecto. Considerando que gran parte de nuestro territorio es altamente sísmico, debemos ser autónomos y líderes mundiales en el estudio de este tipo de fenómenos.
• Ante una catástrofe como ésta el país quede incomunicado, en términos viales y, sobretodo, en el ámbito de las telecomunicaciones. Es tolerable que por algunas horas, e incluso por algunos días, el ciudadano común y corriente tenga problemas para emplear efectivamente las telecomunicaciones habituales, como teléfonos móviles o teléfonos fijos. Sin embargo, el Aparato Estatal, desde los municipios hasta el Gobierno Central (sin mencionar instancias intermedias o pertenecientes a los Poderes Legislativos o Judicial) no puede, bajo ninguna circunstancia y en ningún momento, quedar incomunicado. Una parte ínfima del abultado Presupuesto de Defensa debería destinarse a equipar a todo tipo de unidades de las Fuerzas Armadas, por pequeñas que sean, con todas las alternativas de telecomunicaciones disponibles hoy en día, desde las más simples hasta las más sofisticadas. Por supuesto, éstos medios en casos de emergencia, como un terremoto o una inundación, deben estar a disposición de las autoridades civiles de cada lugar.
• Las Fuerzas Armadas y de Orden tengan una capacidad de reacción tan lenta. Si bien la misión principal de nuestras Fuerzas Armadas es resguardar la soberanía nacional, mediante la disuasión, en el hipotético caso (que lamentablemente no es del todo descartable) de que lo que hubiera remecido al país no hubiera sido un terremoto, sino un conflicto bélico de carácter sorpresivo centrado, en primer lugar, en inhabilitar las telecomunicaciones, no nos habría servido de nada una numerosa flota de F – 16 destruidos antes de despegar. De hecho, lo anterior genera dudas acerca del verdadero impacto que produce la mencionada misión de disuasión de estas instituciones sobre otros países.