1. Sistema de Seguridad Social Solidario (pensado desde el actual sistema)
En términos generales, las imposiciones que hacemos mes a mes quienes trabajamos deberían tener 2 destinos, en una proporción de 50% y 50% por ejemplo. La primera iría a la cuenta individual de AFP y Salud (Fonasa o Isapre), tal cual sucede ahora. La segunda iría a un Fondo Solidario que se repartiría luego en partes iguales entre todos quienes imponen cada mes (y también considerando a quienes no imponen, como se explicará en el punto 2. Sistema de Seguridad Social para todos los chilenos).
Beneficios
a. Aquellas personas que perciben menores ingresos cada mes podrían optar: a una mejor jubilación al momento de jubilarse y a un mejor plan de salud en el presente (éstas y sus cargas).
b. Al no tener injerencia directa en su administración, es menos probable que el Gobierno gestione estos recursos de una forma poco razonable, arbitraria o pensando sólo en su beneficio.
c. En el caso específico de las pensiones, se produce un tremendo beneficio futuro para el Estado y, por lo tanto, para sus contribuyentes y el sistema en general. Por una parte, sabemos que hoy en día está garantizada una pensión mínima para todos. Pero esto lo tiene que financiar el Estado en el futuro con gasto corriente del bolsillo de los contribuyentes. Por otra parte, sabemos que nuestra población ya está en proceso de envejecimiento. En un futuro no muy lejano, si es que no se hace nada hoy, habrá un gran número de jubilados (y en crecimiento), cuyas pensiones deberán ser financiadas por el Fisco, es decir, por la población activa que proporcionalmente irá disminuyendo con respecto al total. Sin embargo, a través de lo propuesto, en el peor de los casos el Estado tendrá que financiar sólo una proporción menor de las pensiones mínimas. En síntesis, se contribuirá a evitar déficit fiscales y/o mayores impuestos futuros.
2. Sistema de Seguridad Social para todos los chilenos (pensado desde el actual sistema)
En primer lugar, hagamos la distinción entre 2 grupos de personas: cotizantes de AFP y Fonasa/Isapre (básicamente, trabajadores dependientes); y no cotizantes de AFP y Fonasa/Isapre (trabajadores independientes que no cotizan en forma voluntaria, sus cargas, desempleados y población pasiva). El primer grupo, actualmente, tiene acceso a salud (Fonasa/Isapre) y ahorra obligatoriamente para su vejez (AFP). En cambio, generalmente sucede que el segundo grupo, formado por trabajadores independientes (y sus cargas teóricas), desempleados y personas que trabajan en sus hogares de forma no remunerada, no tienen acceso ni a salud ni a ahorran obligatoriamente para su vejez. En segundo lugar, éste grupo de personas debe y puede tener acceso al Sistema de Seguridad Social. A los trabajadores independientes que perciben sus ingresos a través de honorarios, no sólo se les debe descontar el 10% para, eventualmente, pagar impuestos una vez al año. Se les debe descontar otro 10% mensual para destinarlo a su cuenta de ahorro individual en una AFP. Además, si no están cotizando para su salud, se les debe descontar mensualmente un 7% para destinarlo al plan o nivel mínimo de Fonasa, considerando por supuesto a sus cargas. En concordancia con el punto 1. “Sistema de Seguridad Social Solidario”, los desempleados y las personas que trabajan en sus hogares de forma no remunerada, deben y pueden acceder a salud y ahorrar obligatoriamente para su vejez, si son considerados en el Fondo Solidario para AFP y salud (Fonasa), es decir, que sea repartido en partes iguales entre todos quienes imponen cada mes y, además, el grupo al cual se hace referencia.
Beneficios
a. Todos los chilenos tendrían acceso a la Seguridad Social, es decir, ahorrar para la vejez (AFP, si es que está en edad para trabajar, independientemente de que lo haga o no) y salud (a lo menos Fonasa).
b. Pese a que quienes trabajen tendrán que financiar en parte a los que no lo hagan, el sistema propuesto puede ser totalmente transparente para este grupo de personas y, además, significa un gran ahorro permanente para el Fisco, lo que se traduce en menores presiones para que los impuestos suban. Lo anterior, beneficia a quienes financian el sistema con parte de sus ingresos por concepto de trabajo-
c. Este sistema posibilita un nivel mínimo de pensiones de vejez y salud para todos los chilenos, durante toda su vida y, esto significa una mayor paz social para todos.
3. Consideraciones Finales
a. El Tope Imponible debe ser más alto. Una cifra de 100 U.F. mensuales parece razonable. Finalmente, esto beneficia a los involucrados, ya que ahorran más para su vejez y pueden optar a mejores planes de salud, aunque ambas cosas sean obligatorias.
b. La cotización obligatoria de salud debe ser más alta. Un 10 % del Ingreso Imponible parece razonable.
c. La cotización obligatoria para la pensión de vejez debe ser más alta. Un 12 % del Ingreso Imponible parece razonable.
d. Todas las propuestas presentadas deben ser sometidas a un riguroso análisis técnico.
e. Es casi seguro que estas medidas, de ser implementadas, generarían resistencia en algunos sectores de nuestra sociedad. Pero a estos sectores se les debe explicar (y convencer racionalmente) que es el costo de la paz social y que, en definitiva, deben pensar en los beneficios que traerán estas medidas para todos, incluyendo a estos sectores por supuesto.
f. El perfeccionamiento del Sistema de Seguridad Social, además de pensiones de vejez y salud, debe considerar el seguro de desempleo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario